14 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 06:23 | No comments


Apocalipsis 21.1-5

Algunas personas ponen en duda que exista el infierno. Se preguntan: ¿Cómo es posible que alguien en el cielo no sienta tristeza, cuando sabe que sus seres queridos sufren un castigo eterno?

Para nosotros, como humanos, es difícil de entenderlo. Sabemos que en la otra vida, quienes rechazaron a Cristo llorarán (Mt 13.41, 42). Pero las Sagradas Escrituras dejan claro que la eternidad en la presencia de Cristo estará llena de gozo. Tenemos la garantía de que Dios “enjugará las lágrimas, y no habrá muerte ni llanto ni clamor ni dolor” (Ap 21.4 NBV).

Pero notemos el comienzo de ese versículo. Antes de entrar al cielo, los creyentes también derramarán lágrimas. Incluso los cristianos serán juzgados, pero no para determinar dónde pasarán la eternidad. Más bien, Dios sacará a la luz las acciones, los pensamientos y los motivos puros e impuros de sus hijos (1 Co 4.5). Sin duda, nos afligiremos al ver las oportunidades que dejamos pasar por alto, y cuando no actuamos con rectitud. Sin embargo, el Señor secará nuestras lágrimas y nos llevará a su gloria, donde no experimentaremos tristeza ni dolor.

Una vez que entremos en la eternidad con Él, no nos afligiremos, incluso si llegamos a sentir la ausencia de seres queridos en el cielo. En ese momento, nuestros deseos se alinearán a la perfección con los del Señor, y cualquier cosa que nos falte ya no será algo que querremos.

La eternidad es mucho tiempo, y el cielo será maravilloso más allá de cualquier descripción. Confiar en Cristo como Salvador, es la única manera de garantizar que el cielo sea su destino eterno.

Biblia en un año: Daniel 5-6
Fuente: Dr. Charles Stanley

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