17 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 08:16 | No comments



Mateo 28.18-20

Es probable que haya escuchado a alguien decir: “Esa es tu verdad, pero no la mía”. La verdad genuina no es relativa. Tampoco es un fenómeno a tiempo parcial. Así que, cuando el Señor Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn 14.6), lo dijo para todos. Los principios firmes que Dios ha comunicado deben ser compartidos con otros.

Vemos esta afirmación una y otra vez en las Sagradas Escrituras. En Mateo 28.18-20, el Señor nos da lo que se conoce como la Gran Comisión. Esta es una responsabilidad de todos los creyentes: debemos salir y difundir la verdad de Jesucristo, enseñando a los demás lo que hemos aprendido.

Del mismo modo, en 2 Timoteo 2.2, el apóstol Pablo le dice a Timoteo no solo que cuente a los demás lo que ha aprendido, sino que también anime a esos hombres a contarlo a más personas. Pablo afirma también que nosotros, como creyentes, somos “embajadores de Cristo” (2 Co 5.20). En otras palabras, somos sus emisarios para el mundo. Debemos tomar lo que sabemos y darlo a conocer a quienes encontremos. ¿Con qué propósito? El pasaje deja claro que nuestra misión es ayudar a los demás a reconciliarse con Dios.

¿Cómo podemos dudar de la urgencia de este mensaje? ¡Tenemos una verdad que contar, y debemos compartirla!

Esta semana, tómese el tiempo para escribir su historia de fe, y medite en ella para que se sienta cómodo y confiado al compartir ese testimonio con los demás. Ore por oportunidades para compartir cómo el amor de Dios ha cambiado su vida. Luego deje las consecuencias en manos del Señor.

Biblia en un año: Oseas 1-5
Fuente: Dr. Charles Stanley

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