6 ago. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 06:07 | No comments

Efesios 1.7-14

La vida puede parecer una larga serie de problemas, ¿no es así? Aunque estemos pasando por una “temporada” agradable, siempre anhelamos algo mejor. Tal vez esto es lo que quiso decir Salomón cuando escribió acerca de Dios: “Él sembró la eternidad en el corazón humano” (Ec 3.11 NTV).

Lo que anhelamos se revela en el pasaje de hoy, y cada beneficio para los creyentes se encuentra “en Él”, es decir, en Cristo.

La espléndida gracia de Dios (Ef 1.7,8). Como creyentes, tenemos la confianza de que, por medio de Cristo, hemos sido perdonados de nuestros pecados y redimidos. No importa lo que pase a nuestro alrededor, nunca tenemos que dudar de nuestra seguridad eterna.

Un futuro glorioso (Ef 1.9,10). Aunque vivimos en un mundo caído, sabemos que Dios “en la plenitud de los tiempos” llevará a cabo todas las cosas en Cristo. Ese día, las conocidas palabras de Cristo al Padre se cumplirán: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mt 6.10).

Una herencia (Ef 1.11-14). Uno de los aspectos más asombrosos de nuestra salvación es que somos herederos con Cristo (Ro 8.17), y tal herencia ya fue alcanzada. Podemos tener la seguridad de esto porque Dios hace siempre que su voluntad se cumpla, y nos ha dado al Espíritu Santo como garantía de que recibiremos esta herencia celestial.

Cuando nuestro camino se vuelve difícil, o nos agotamos por las luchas o rutinas de la vida diaria, necesitamos recordar que aún no estamos en casa. La vida todavía no es como debería ser, pero Dios ha provisto su gracia y sus promesas para darnos esperanza y contentamiento.

Biblia en un año: Isaías 58-62
Fuente: Dr. Charles Satanley

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