• JUAN 3:16

    16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna...

  • SALMOS 5:11

    11 Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre....

  • ROMANOS 14:17

    17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo....

7 nov. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 04:51 | No comments






Cuando canta alabanzas a Dios, ¿piensa en lo que dice? Muy a menudo, palabras como majestuoso, santo, glorioso y justo salen de la boca sin casi pensarlas; pero son términos que describen al Dios que adoramos.

Por eso es útil que entremos con el apóstol Juan en la sala del trono celestial para ver la majestad del Señor a quien estamos exaltando, el Dios digno de recibir toda alabanza, gloria y honra. Dentro de los límites del lenguaje y de la comprensión humana finita, Juan hizo lo mejor que pudo para describir lo que vio: un trono y la gloria impresionante de Aquel que estaba sentado en dicho trono.

Otros participantes en esta escena son 24 ancianos que representan a la humanidad redimida, y cuatro criaturas vivientes que todo el tiempo dan gloria, honor y gracias a Dios, diciendo: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso” (Ap 4.8). En respuesta, los ancianos se postran y adoran, arrojando sus coronas ante el trono de Dios. Todo el reino de los cielos está cautivado por el que es digno de toda adoración.

Aunque, en realidad, no podamos ver esta escena como Juan, nuestra adoración debe tener el mismo sentimiento. Lo que significa que nuestra alabanza debe centrarse en el Padre celestial, que es infinitamente más grande que todas sus criaturas, y que trasciende al tiempo y a la creación. Podemos acercarnos a esta magnífica adoración cuando, después de pasar tiempo estudiando y meditando en las Sagradas Escrituras, nuestras percepciones del Señor son exactas. Una teología sana es una adoración que exalta y honra a Dios por ser Él quien es, en realidad.

Biblia en un año: Juan 17-19
Fuente: Dr. Charles Stanley

19 oct. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 03:33 | No comments


Es tentador pensar que sabemos lo que es mejor, y esta tendencia a menudo aparece en nuestras oraciones. En vez de poner nuestras preocupaciones a los pies del Señor y pedirle dirección y paz en la situación, empezamos a decirle cómo queremos que responda. Aunque el pasaje de hoy no es sobre la oración, demuestra un principio bíblico que se aplica a nuestra comunicación con Dios.
Al hacer nuestras peticiones, debemos tratar de alinearlas lo más cerca posible con la voluntad de Dios, tal como se encuentra en las Sagradas Escrituras. Esto requiere que pongamos nuestra mente en los intereses del Señor, no en nuestros propios deseos.
Al convertirnos en estudiantes de la Palabra de Dios, tenemos más información sobre los caminos, la voluntad y los deseos del Señor. Con la perspectiva de Dios en mente, podemos orar con más sabiduría, lo que a su vez lleva a más respuestas a la oración (Jn 15.7).
Para aceptar las palabras del Señor, Pedro tendría que renunciar a sus expectativas, al igual que debemos hacerlo nosotros. A veces, seguir a Cristo, implica estar dispuestos a morir por Él, de ser necesario, y a renunciar a la manera que queremos que el Padre celestial responda la oración.

Biblia en un año: Marcos 15-16
Fuente: Dr. Charles Stanley

3 oct. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 05:54 | No comments


Cuando se pasa el plato de la ofrenda, ¿apoya usted con entusiasmo la obra de Dios, o es un dador reacio? Así como nuestro Padre celestial quiere que tengamos fe, sabiduría y amor, también desea que abundemos en gracia y gozosa generosidad (2 Co 8.7; 9.7).

Todos podríamos aprender de los cristianos macedonios de la época de Pablo. A pesar de su pobreza, rogaron por el privilegio de satisfacer las necesidades de la iglesia en Jerusalén (2 Co 8.4). Es evidente que veían la ofrenda semanal de la manera que Dios la ve, es decir, no como un evento separado del servicio de adoración, sino como una parte esencial de servir a Cristo.

Para muchos creyentes, el diezmo ha sido visto como el estándar para dar. Este concepto se originó en el Antiguo Testamento cuando Abraham le dio a Melquisedec una décima parte del botín de la batalla (Gn 14.18-20). El diezmo, que era un requisito de Dios para los israelitas, era como un impuesto nacional. En realidad, la nación tenía tres diezmos: uno para el sostén de los sacerdotes y los levitas (Nm 18.24), uno para el templo y las fiestas (Dt 14.22-27), y otro que se daba cada tres años para ayudar a los pobres (Dt 14.28, 29). Hoy, esto sería equivalente a nuestras ofrendas, que sirven para pagar el salario de los pastores y del personal de la iglesia, proveer para el ministerio y el mantenimiento de la iglesia, y ayudar a los necesitados.

Abundar en generosidad es diferente para cada persona. Lo importante es que el dar sea algo voluntario (2 Co 8.8), basado en el ejemplo de Cristo (2 Co 8.9), motivado por el deseo de dar (2 Co 8.10) y determinado por lo que uno tiene (2 Co 8.12). Al entregarnos de lleno al Señor, nuestra generosidad se desbordará.

Biblia en un año: Malaquías 1-4
Fuente: Dr. Charles Stanley

1 oct. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 07:56 | No comments



Todos los mandamientos de Dios son para bien, en especial el que nos pide que demos de lo que recibimos; pues esta es una manera de enseñarnos a vivir como lo hizo Cristo. El Señor fue un dador que además de alimentar a las multitudes, sanar a los enfermos e impartir la verdad a todos los que quisieran escuchar, dio su vida en la cruz para salvar a todos los que creyeran en Él.

En su primera carta a los corintios, el apóstol Pablo escribió: “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas” (1 Co 16.2). Este versículo contiene dos principios que pueden ayudarnos a convertirnos en las personas generosas que Dios quiere que seamos.

1. DAR ES UN COMPONENTE DE LA ADORACIÓN. Cuando nos reunimos cada domingo, tenemos el privilegio de devolverle al Señor parte de lo que nos ha dado. Al hacerlo, se nos recuerda nuestra dependencia de Él y su fidelidad. Esta práctica es una manera de reconocer la bondad de Dios, expresar nuestra gratitud y honrarlo.

2. DAR DE MANERA SISTEMÁTICA ES MEJOR. A menos que planifiquemos reservar una porción de lo que recibimos para el Señor, la gastaremos. Apartarla de inmediato es la mejor manera de honrar a nuestro Padre celestial, en lugar de dejarla para lo último y darle las sobras.

Cuando consideramos la grandeza de nuestra salvación y las continuas bendiciones que Dios derrama sobre nosotros cada día, no nos queda más que deleitarnos en ser generosos. La generosidad demuestra que seguimos los pasos de Cristo y que confiamos en Él.

Biblia en un año: Zacarías 11-14
Fuente: Dr. Charles Stanley

30 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 06:50 | No comments

Colosenses 3.15

La paz interior es algo que todos quieren. Muchas personas piensan que solo se consigue cuando todas las circunstancias de la vida son buenas. Pero, para los cristianos, la paz de Dios está disponible incluso cuando nada a nuestro alrededor está en orden.
Nuestro versículo de hoy revela una serie de verdades importantes con respecto a la paz de Cristo:

PRIMERO, SE NOS DA UNA ORDEN: “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo” (NVI). La implicación es que tenemos un rol que determinará si experimentamos o no la paz. De manera que, cada vez que recibimos una orden en la Biblia, podemos contar con Dios para obedecerla.

SEGUNDO, LA PAZ DE CRISTO ES CAPAZ DE GOBERNAR EN NUESTRO CORAZÓN. La palabra gobernar significa “actuar como árbitro”. El árbitro es una persona que tiene el poder o la autoridad para resolver una disputa. Cuando surgen dudas o preocupaciones, la paz de Cristo nos recuerda las verdades de Dios, que tienen el poder de calmar nuestro corazón y renovar nuestra confianza en Él. Esta paz asombrosa también se desborda en nuestras relaciones dentro del Cuerpo de Cristo para que podamos vivir en armonía unos con otros.

TERCERO, LA GRATITUD ES UN ASPECTO IMPORTANTE DE LA PAZ. El agradecimiento es el resultado de recordar las bendiciones de Dios, en vez de las circunstancias que nos roban la paz. Contar nuestras bendiciones de esta manera, asegura el gobierno de la paz de Cristo en nuestra vida.
La paz de Cristo que está disponible sin importar lo que enfrentemos, puede fortalecer nuestra confianza y seguridad en Él.

Biblia en un año: Zacarías 6-10
Fuente: Dr. Charles Stanley

25 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 10:10 | No comments


¿Se ha sentido alguna vez desanimado en su andar de fe? Si es así, entonces está justo donde Dios quiere que esté, porque ha descubierto que nadie puede vivir en total santidad. Todos estamos en la misma situación; sin embargo, hay alguien que tiene el poder que necesitamos: el Espíritu Santo.

Cuando los discípulos recibieron de Cristo la tarea de predicar el evangelio a todo el mundo, no tenían la capacidad para llevarla a cabo. Por eso les dijo que esperaran hasta que viniera el Espíritu Santo. De la misma manera, si esperamos lograr lo que Dios desea, necesitamos vivir con total dependencia de la tercera Persona de la Deidad.
El poder del Espíritu es la energía y autoridad de Dios liberadas en la vida de los creyentes con el propósito de que vivan con rectitud y tengan un servicio fructífero. Cuando andamos en el Espíritu, confiamos en su poder para cumplir la voluntad de Dios. Como resultado, experimentamos los siguientes beneficios:
  • Nos cansamos, pero no desfallecemos.
  • Confiamos en Dios, en vez de tratar de manipular nuestras circunstancias.
  • Experimentamos circunstancias difíciles, pero no nos desesperamos.
  • No nos agobiamos con desánimo, pues sabemos que el Espíritu en nosotros nos capacita para hacer lo que nos ha llamado a hacer.
Si hacemos el trabajo de Dios con su poder, a su manera y con su sabiduría, seremos bendecidos sin importar lo que suceda a nuestro alrededor. Caminar en el Espíritu no significa que la vida será fácil, sino que nunca tendremos que transitarla solos, porque nuestro Ayudador siempre estará con nosotros.

Biblia en un año: Miqueas 1-4
Fuente: Dr. Charles Stanley



21 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 04:37 | No comments

Josué 1.1-9

Cuando Josué se puso en las sandalias de Moisés, se enfrentó a un tremendo desafío: llevar a los israelitas a la tierra prometida. La responsabilidad era enorme, y podemos suponer por las repetidas exhortaciones del Señor de “ser fuerte y valiente”, que sea probable que Josué no se haya sentido a la altura de la tarea (Jos 1.6, 7, 9).

En un momento u otro, todos nos enfrentamos a obstáculos que parecen insuperables. La pregunta es ¿cómo reaccionar? Algunas personas tratan de abrirse paso o se valen de maniobras en las dificultades, mientras que otras se hunden en la desesperanza y se dan por vencidas. Pero el Señor quiere que confiemos en Él para eliminar cada impedimento.

Cualquier obstáculo que se interponga entre nosotros y el plan de Dios está sujeto al poder sobrenatural del Señor. La mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo en que nada es demasiado difícil para Él, pero el temor y la preocupación revelan nuestras dudas. Al centrar nuestra atención en el problema, permitimos que crezca y bloquee nuestra visión del Dios omnipotente.

Por saber la dificultad de la tarea de Josué, el Señor le aseguró que tendría éxito en cumplir la misión. La responsabilidad de Dios era eliminar todos los obstáculos que se interponían entre los israelitas y la tierra que les había prometido. El trabajo de Josué era creerle al Señor y obedecer sus instrucciones.

Los obstáculos son una manera de hacer crecer nuestra fe. Cuando esté confundido y no pueda ver cómo Dios resolverá su situación, no se aleje derrotado perdiendo así la bendición. Él quiere enseñarle el camino de obediencia, confianza y valentía. Crea en el Señor; pues siempre cumple sus promesas.

Biblia en un año: Amós 1-4
Fuente: Dr. Charles Stanley

17 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 08:16 | No comments



Mateo 28.18-20

Es probable que haya escuchado a alguien decir: “Esa es tu verdad, pero no la mía”. La verdad genuina no es relativa. Tampoco es un fenómeno a tiempo parcial. Así que, cuando el Señor Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn 14.6), lo dijo para todos. Los principios firmes que Dios ha comunicado deben ser compartidos con otros.

Vemos esta afirmación una y otra vez en las Sagradas Escrituras. En Mateo 28.18-20, el Señor nos da lo que se conoce como la Gran Comisión. Esta es una responsabilidad de todos los creyentes: debemos salir y difundir la verdad de Jesucristo, enseñando a los demás lo que hemos aprendido.

Del mismo modo, en 2 Timoteo 2.2, el apóstol Pablo le dice a Timoteo no solo que cuente a los demás lo que ha aprendido, sino que también anime a esos hombres a contarlo a más personas. Pablo afirma también que nosotros, como creyentes, somos “embajadores de Cristo” (2 Co 5.20). En otras palabras, somos sus emisarios para el mundo. Debemos tomar lo que sabemos y darlo a conocer a quienes encontremos. ¿Con qué propósito? El pasaje deja claro que nuestra misión es ayudar a los demás a reconciliarse con Dios.

¿Cómo podemos dudar de la urgencia de este mensaje? ¡Tenemos una verdad que contar, y debemos compartirla!

Esta semana, tómese el tiempo para escribir su historia de fe, y medite en ella para que se sienta cómodo y confiado al compartir ese testimonio con los demás. Ore por oportunidades para compartir cómo el amor de Dios ha cambiado su vida. Luego deje las consecuencias en manos del Señor.

Biblia en un año: Oseas 1-5
Fuente: Dr. Charles Stanley

16 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 04:46 | No comments

2 Corintios 2.10-14

El Señor nos habla de una manera que podamos entender, no nos habla con enigmas.

Ahora bien, es posible que no siempre podamos entender lo que nos diga. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que esta dificultad no es porque el mensaje sea confuso. Más bien, es porque algo en nuestra vida se interpone en el camino de su verdad.

El resentimiento puede impedirnos escuchar al Señor. El temor, la ansiedad, la duda y la falta de oración también pueden crear una “estática” espiritual que obstruye nuestros oídos. No obstante, la mayor distracción es nuestra propia mente, es decir, nuestra tendencia humana a resolver las cosas por nuestros medios. Esa actitud puede crear una barrera entre nuestros oídos y la voz del Padre; sin embargo, es una barrera que debemos derribar.

Recuerde que podemos escuchar al Señor gracias a que puso su Espíritu Santo en el corazón de los que hemos depositado nuestra fe en Él. Los no creyentes no son capaces de entender los asuntos de Dios porque solo tienen su mente humana para interpretarlos. Pero nosotros, como cristianos, tenemos el Espíritu de Dios, que obra para que la comunicación del Señor nos resulte clara.

¿Le resulta difícil comprender el mensaje de Dios? Si aborda cada desafío con determinación para comprender y dominar todos los aspectos de la situación, la respuesta puede ser afirmativa. Vaya más despacio. Entréguele al Señor sus pensamientos de ansiedad, y deje que la sabiduría del Señor llene su espíritu y su mente.

Biblia en un año: Daniel 10-12
Fuente: Dr. Charles Stanley

14 sep. 2019

Posted by Refrigerio Bíblico | 06:23 | No comments


Apocalipsis 21.1-5

Algunas personas ponen en duda que exista el infierno. Se preguntan: ¿Cómo es posible que alguien en el cielo no sienta tristeza, cuando sabe que sus seres queridos sufren un castigo eterno?

Para nosotros, como humanos, es difícil de entenderlo. Sabemos que en la otra vida, quienes rechazaron a Cristo llorarán (Mt 13.41, 42). Pero las Sagradas Escrituras dejan claro que la eternidad en la presencia de Cristo estará llena de gozo. Tenemos la garantía de que Dios “enjugará las lágrimas, y no habrá muerte ni llanto ni clamor ni dolor” (Ap 21.4 NBV).

Pero notemos el comienzo de ese versículo. Antes de entrar al cielo, los creyentes también derramarán lágrimas. Incluso los cristianos serán juzgados, pero no para determinar dónde pasarán la eternidad. Más bien, Dios sacará a la luz las acciones, los pensamientos y los motivos puros e impuros de sus hijos (1 Co 4.5). Sin duda, nos afligiremos al ver las oportunidades que dejamos pasar por alto, y cuando no actuamos con rectitud. Sin embargo, el Señor secará nuestras lágrimas y nos llevará a su gloria, donde no experimentaremos tristeza ni dolor.

Una vez que entremos en la eternidad con Él, no nos afligiremos, incluso si llegamos a sentir la ausencia de seres queridos en el cielo. En ese momento, nuestros deseos se alinearán a la perfección con los del Señor, y cualquier cosa que nos falte ya no será algo que querremos.

La eternidad es mucho tiempo, y el cielo será maravilloso más allá de cualquier descripción. Confiar en Cristo como Salvador, es la única manera de garantizar que el cielo sea su destino eterno.

Biblia en un año: Daniel 5-6
Fuente: Dr. Charles Stanley

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