• JUAN 3:16

    16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna...

  • SALMOS 5:11

    11 Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre....

  • ROMANOS 14:17

    17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo....

15 nov. 2016

Posted by Refrigerio Bíblico | 04:46 | No comments

Si nuestro Padre celestial desea satisfacer las necesidades de sus hijos, entonces ¿por qué seguimos necesitando ciertas cosas? Veamos algunas razones esenciales.

No pedimos. Si esto parece elemental, efectivamente lo es. Es asombroso cómo muchas personas no llevan sus preocupaciones a Dios. Algunas dicen: “Bueno, es que Él tiene mucho que hacer como para preocuparse de mis problemas”. ¡Tonterías! Nuestro Padre es un Dios muy personal, que se preocupa seriamente por todo lo que afecte a sus hijos. En efecto, Mateo 10.30 dice que Él sabe hasta el número de cabellos que hay en nuestra cabeza. Así que, por supuesto, debemos hablar con Él de cada aspecto de nuestra vida.

Pedimos, pero dudamos de que Dios pueda o quiera hacerlo. Es un trágico error ir delante del Dios omnipotente, soberano del universo y decirle, en esencia: “No eres lo suficientemente grande para manejar mis necesidades”. Santiago 1.8 describe a una persona así como “de doble ánimo” e “inconstante”. Cuando usted se acerque a Dios, hágalo sabiendo que Él es capaz de suplir sus necesidades.

Pedimos a Dios que trate el síntoma, no la necesidad real. A veces, oramos y oramos por algo —un determinado dolor emocional— quizás sin ver ningún cambio. La razón puede ser que estamos enfocados en el síntoma, no en la necesidad real. A medida que siga hablando con el Señor sobre la situación, podrá descubrir que la necesidad de fondo es algo que usted no ha siquiera considerado.

El Padre celestial quiere satisfacer todas sus necesidades. Si no puede verle actuando a su favor, asegúrese de hacerse un examen de conciencia desde la perspectiva del Señor. Luego, pregúntese: ¿Es posible que yo esté obstaculizando la acción de Dios?

Biblia en un año: Hechos 14-15
Fuente: www.encontacto.org

11 nov. 2016

Posted by Refrigerio Bíblico | 17:08 | No comments

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. 
--Juan 16:33

 Jesús dijo esas palabras en el aposento alto la noche que fue traicionado. Fue la conclusión del largo discurso de despedida que comienza: “No se turbe vuestro corazón” (Jn. 14:1). Jesús les dijo a sus discípulos que Él se iba. Les dijo que se sentirían temerosos y preocupados, que serían perseguidos, que serían esparcidos y abandonarían a Jesús. Pero durante todo su discurso hizo promesas de que no los abandonaría. Su amor continuaría. Les daría el Espíritu Santo para que los animara como lo había hecho Jesús. Prometió responder a sus oraciones.

 Al final del discurso, Él dijo: “El propósito de todo lo que les he dicho es que tengan paz en el corazón. No tienen por qué estar ansiosos. No quiero decir que no tendrán problemas. Ya les he advertido de persecuciones. En este mundo tendrán problemas”. La palabra griega tiene una raíz que significa “presión”. Usted estará bajó presión, oprimido por los problemas de esta vida. Pero en medio de eso, anímese, ya que al fin al cabo Él ha vencido al mundo. 

 Ya la batalla se ha decidido, dice Jesucristo. No hay nada que el mundo pueda hacerte que pueda finalmente derrotarte, ya que he ganado una absoluta victoria sobre el pecado y la muerte. Estoy a punto de terminar es obra en la cruz. El mundo, las fuerzas que se oponen a Dios, seguirán causándote problemas pero no pueden derrotarte porque yo ya vencí. Su ataque contra ti no puede dañarte porque todo el sistema del mundo opuesto a Dios ha sido aplastado. Yo he vencido al mundo. Mientras permanezcas en este mundo, tendrás problemas. Pero cuando permaneces en mí, tendrás paz.


Extraído del libro, El corazón de la Biblia escrito por el Pastor John MacArthur y publicado por Editorial Portavoz.

 Fuente:www.gracia.org

Posted by Refrigerio Bíblico | 17:07 | No comments

¿Qué lugar ocupa la oración en su agenda diaria? No estoy hablando de los momentos en que ora cuando se dirige al trabajo o mientras desayuna, sino en las ocasiones que está a solas con Dios —usted y Él solamente. Aunque la oración en cualquier momento es buena, también necesitamos tener un lugar y un tiempo determinados para encontrarnos con el Señor cada día.

A pesar de que era el Hijo de Dios, Jesús reconocía la importancia del tiempo de oración a solas. No hacía nada por iniciativa propia, sino que vivía en dependencia del Padre; actuaba solo cuando el Padre le comunicaba sus instrucciones. En la lectura de hoy, no sabemos exactamente por cuáles cosas oró Jesús, pero cuando los discípulos interrumpieron su tiempo de oración matinal, era obvio que había recibido la dirección de su Padre para ese día —ir “a los lugares vecinos” para predicar.

Jesús fue el ejemplo perfecto de una vida guiada por el Espíritu, y la oración jugaba un papel vital. Puesto que hemos de seguir su ejemplo, ¿no tiene sentido que nos reunamos con Dios cada mañana temprano en preparación para el día? Este es el momento para poner nuestras preocupaciones a sus pies, buscar dirección para el día, confiar en Él en cuanto a provisión y protección, e interceder por otras personas.

Aunque muchas cosas exigen nuestro tiempo y atención, no podemos permitirnos descuidar la oración. El fruto de no orar es la debilidad espiritual, necesidades no satisfechas, ansiedad e ingratitud. Pero si hacemos de la oración una prioridad, tendremos un fundamento firme para enfrentar todo lo que se nos presente.

Biblia en un año: Marcos 15-16
Fuente: www.encontacto.org

Posted by Refrigerio Bíblico | 17:06 | No comments

Efesios 6.10-18

Cuando usted se despierta por la mañana y se viste para el nuevo día, probablemente no piensa en que ha entrado en un campo de batalla. Pero el enemigo nos rodea por todas partes, atacando siempre nuestra mente y nuestro corazón con tentaciones, reveses, problemas emocionales y otras cosas más. Hay días en los que nos sentimos como en un frente de batalla sin ninguna protección.

Allí está nuestro malentendido; sí tenemos protección, porque el Señor ha provisto para nuestra necesidad en la batalla. Él no nos ha enviado a la guerra desprotegidos, sino que nos ha dado una armadura que el enemigo no puede penetrar: la armadura de Dios.

En Efesios 6.10-18, el apóstol Pablo nos dice, paso a paso, cómo prepararnos para nuestra batalla diaria, pero la mayoría de los cristianos no le ponen atención al consejo. Decimos: “Bueno, es una bonita metáfora, pero no debemos tomarla literalmente. Después de todo, la armadura no es real”. Sí, sí lo es. Es tan real como la ropa que llevamos puesta.

¿Quiere usted ver un cambio dramático en su vida? ¿Quiere mantenerse firme ante las adversidades? ¿Quiere vencer las tentaciones? Entonces necesita estar vestido para la batalla.

Le reto a ponerse su armadura espiritual cada día durante los siguientes siete días. Póngase cada pieza a la vez: el yelmo de la salvación, la coraza de justicia, el cinturón de la verdad, el calzado de la paz, el escudo de la fe y la espada del Espíritu de Dios. Y al hacerlo, medite cada día en Efesios 6.10-18, y vea lo que Dios hará.

Biblia en un año: Marcos 10-12
FFuente: www.encontacto.org

Posted by Refrigerio Bíblico | 11:54 | No comments

La vida cristiana descansa en el fundamento de las promesas de Dios para hoy y para el futuro. Podemos confiar en todo lo que nuestro Padre celestial ha dicho porque su Palabra enseña que Él es …

Veraz. El Señor sabe lo que es verdad y habla rectamente en todo. Podemos estar seguros de que Dios es santo, pues en Él no hay ningún pecado; y de que además es omnisciente, pues lo sabe todo (He 4.12, 13). Sus promesas se basan en su conocimiento infinito y en su verdad.

Fiel. La Biblia compara al Señor con un pastor que “recoge los corderos en sus brazos; los lleva junto a su pecho” (Is 40.11 NVI). Lo que Él ha dispuesto para nosotros lo llevará a buen término (Fil 1.6). Nuestro Padre celestial no cambia sus intenciones ni su voluntad.

Amoroso. El amor de Dios por nosotros fue demostrado en la cruz. Envió a su Hijo Jesucristo a morir crucificado para recibir el castigo por nuestros pecados. El Salvador experimentó la ira de Dios contra la iniquidad para que pudiéramos conocer su amor. Esta es la evidencia más grande del amor que Él siente por nosotros.

Todopoderoso. El poder divino creó al mundo y levantó al Salvador de la tumba; por eso sabemos que Dios tiene la facultad de llevar a cabo todos sus planes. Nuestro Padre omnipotente cumplirá cada una de sus promesas. Una promesa tiene valor solo si quien la hace es confiable y tiene la posibilidad de cumplirla. Nuestro Padre celestial es veraz, fiel, amoroso y todopoderoso. Podemos basar toda nuestra vida en sus promesas, confiados en saber que Él hará exactamente lo que ha dicho.

Biblia en un año: Juan 4-5
Fuente: www.encontacto.org

Posted by Refrigerio Bíblico | 11:22 | No comments

Si usted necesitara un asesor, ¿contrataría a cualquiera? Por supuesto que no. Se aseguraría de que fuera alguien con una experiencia que respalde sus palabras. El apóstol Pablo estaba, sin duda, calificado para enseñar en cuanto a la importancia del contentamiento, ya que estaba escribiendo desde un calabozo.

En el pasaje de hoy, Pablo dice que la oración guardará de ansiedad al corazón del creyente. Orar correctamente resultará en la protección más eficaz, y por eso es sabio seguir el modelo que Jesús nos dio. El Padrenuestro enfatiza la adoración al Padre, no el valor de nuestras palabras (Mt 6.9-13). Dios quiere, sin duda, escuchar lo que nos preocupa (Fil 4.6), pero si los problemas es lo único que nos lleva a arrodillarnos, no hemos entendido el punto esencial de nuestra relación con Él.

¿Por qué espera el Señor que le honremos, cuando lo que queremos es ayuda inmediata para nuestros problemas? Porque donde está la mente, está también el corazón. Concentrarse en su grandeza pone nuestras necesidades en la perspectiva correcta y nos anima a estar tranquilos. Él tiene el control y está en actividad (Ro 8.28). Piense en la oración de Jesús en el Getsemaní (Mt 26.36-46). Aunque estaba clamando por socorro, se sometió, no obstante, a la voluntad superior del Padre (Mt 26.39). En consecuencia, una paz sobrenatural le fortaleció y le dio las fuerzas para hacer frente a sus verdugos.

Pablo nos da un plan de paz radical: alabemos al Señor en medio de la persecución; démosle gracias cuando enfrentemos pruebas y oremos por todo. Cada oración prepara el corazón contra la ansiedad. Ese es el excelente consejo de un hombre que practicaba lo que predicaba.

Biblia en un año: Juan 20-21
Fuente: www.encontacto.org

Posted by Refrigerio Bíblico | 11:14 | No comments

La gente se inquieta por todo, desde su seguridad en el empleo, hasta las elecciones. Para muchas personas, y tal vez usted sea una de ellas, la ansiedad está tan estrechamente entretejida en su vida, que han aprendido a vivir con ella cada día.

Tratamos la ansiedad como una emoción inofensiva, cuando en realidad puede ser perjudicial. La preocupación oscurece nuestra manera de pensar, divide nuestra atención y nos priva de concentración. Para complicar las cosas, el cuerpo puede reaccionar a la presión prolongada sobre la mente. El estrés puede manifestarse físicamente mediante dolores de cabeza, hipertensión, e incluso ataques al corazón.

Tener una vida de agotamiento físico y mental no es lo que el Señor desea para nosotros. El reto que tenemos es llevar cautivos todos los pensamientos de ansiedad (2 Co 10.5) y sustituirlos por los que agradan a Dios, para pensar en lo puro, justo y bueno.

La mejor manera de deshacernos de la preocupación es sustituyéndola con algo positivo, con las Sagradas Escrituras en nuestra mente. Dios tiene algo que decir en cuanto a todo lo que nos preocupa. ¿Se siente débil o incompetente? “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil 4.13). ¿Teme que su cheque del sueldo no le alcance para la renta, la ropa y la comida de este mes? “No os afanéis … vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas” (Mt 6.31, 32).

Jesús dijo que el afán no aporta nada (Mt 6.27). De hecho, perdemos tiempo y energías pensando en las preocupaciones, en vez de robustecer nuestra confianza en el Señor.

Biblia en un año: Hechos 1-2
Fuente: www.encontacto.org

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