20 abr. 2016

Posted by Refrigerio Bíblico | 14:05 | No comments
EL LIBRO DE LOS LIBROS
La Escritura nos da una descripción precisa del carácter del Padre celestial, y de sus acciones y propósitos. Combinados, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento nos enseñan que el problema de la humanidad es el pecado, y que el único remedio es la fe en el Hijo de Dios: Jesucristo. Por medio de la Biblia sabemos lo que sucede en el momento de nuestra salvación: nuestra deuda por el pecado se considera pagada, el poder del pecado sobre nosotros es destruido, y el Espíritu Santo se convierte en nuestro acompañante.
Dios nos ha hecho saber, por medio de su Palabra, quién es Él, qué está haciendo y cuál será el futuro de la humanidad. El propósito de tener la Biblia es llevarnos a tener una relación personal cada vez mayor con el Padre, y capacitarnos para dar un servicio fructífero como embajadores de Cristo  (2 Co 5.20). En esta posición, somos llamados a seguir el ejemplo de Jesús de glorificar a Dios Padre (Mt 5.16); nuestro Salvador no se enfocó en sí mismo, sino en el Padre celestial, cuyo propósito era, y sigue siendo, alcanzar a todo el mundo con su gracia redentora.
La voluntad del Padre incluye ciertas tareas que cada uno de sus hijos debe realizar (Ro 12.4-6). Al meditar en los principios y ejemplos de la Biblia, podremos discernir su voluntad para nosotros. La obra de Jesús fue hacer la voluntad de su Padre, y ese debe de ser también nuestro llamado.
¿Qué lugar tiene la Biblia en la fijación del rumbo de su vida? Aparte tiempo hoy y cada día para escuchar al Señor, participar de su sabiduría y saber lo que le está diciendo personalmente. Al hacerlo, orientará su mente hacia las prioridades, voluntad y mente del Señor.
Biblia en un año: 2 Samuel 18-19
Fuente: www.encontacto.org




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