14 ago. 2015

Posted by Refrigerio Bíblico | 05:57 | No comments

La gracia y la santidad de Dios

Leer | Tito 2.11, 12
Una de las expresiones más grandes del evangelio  se encuentra en Tito 2.11, donde Pablo nos dice: “La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”. ¿Cómo puede haber una noticia mejor que ésta? Lo que no fue visible por muchos siglos, y lo que una vez no estuvo disponible, está ahora a la vista. Además, esta gracia se ha manifestado no solo para el beneficio de unos pocos elegidos, sino para “todos los hombres”. Es lo que el apóstol llama en otro lugar el “poder de Dios para salvación” (Ro 1.16).
Con tal poder a nuestra disposición, a veces nos sentimos decepcionados cuando encontramos que hay varios capítulos dolorosos en el libro de la gracia. Para la mayoría de las personas, la palabra “poder” da a entender transformación instantánea y logro fácil. Muchas veces olvidamos que la gracia es un maestro de escuela que ha aparecido con instrucciones muy específicas.


En Tito 2.12 descubrimos esta enseñanza. Este maestro ha aparecido para “[enseñarnos] que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”. Podemos aprender a decir no al pecado y a los deseos mundanos. Podemos aprender en qué consiste la santidad, y también encontrar maneras acertadas de adquirirla y demostrarla. Además, podemos hacer esto aquí y ahora, aunque nuestro entorno parezca poco receptivo. Y es solo por medio de la gracia de Dios que podemos tratar de tener una vida recta.
Este aprendizaje puede tomar tiempo, pero el progreso en esta escuela es tanto un tributo a la gracia de Dios, como son los cambios inmediatos que a veces se producen en una persona después de ser salva.
Fuente: www.encontacto.org


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