26 sep. 2014

Posted by Refrigerio Bíblico | 05:04 | No comments

La libertad espiritual

Dr. Charles Stanley

Las prisiones no son siempre edificios. Las personas pueden crear cárceles para sí mismas con muchas clases de pecados. Sin embargo, Jesús fue a la cruz para comprar nuestra libertad.
Al pensar en la cruz, algunas personas asumen que el resultado de la salvación está limitado a la liberación de la cárcel del pecado, una sola vez. Por tanto, oran una y otra vez para recibir al Señor Jesucristo, con la esperanza de que lleguen a ser lo suficientemente buenos como para no hacer nada malo. Pero la salvación no es una tarjeta para “librarnos del infierno” hasta que cometamos otro pecado; por el contrario, el perdón de Cristo cubre los pecados pasados, presentes y futuros.
Las tentaciones, que en un tiempo parecían tan atractivas, tienen ahora poco interés para el creyente lleno del Espíritu Santo. Somos liberados para seguir adelante con el propósito de Dios, y para tener el gozo que resulta de servirle.
La libertad espiritual es una elección. Nuestros pecados son borrados, pero la tentación no es borrada. En vez de eso, el creyente decide continuamente estar crucificado a la maldad o, como dice el Señor Jesús: A tomar su cruz cada día, y seguirle (cf. Lc 9.23). La cruz no es una carga, sino más bien un símbolo de que somos libres, y seguidores perdonados de Cristo.
La libertad que se encuentra en la salvación no es un secreto para que nos quedemos con él. El Señor dio a sus discípulos la Gran Comisión de llevar el evangelio, porque su mensaje es el único que puede transformar a un esclavo en un alma liberada. La cruz es nuestra única esperanza para lograr la libertad espiritual.

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